Las emisiones de GEI tienen relación con la actividad industrial de los países. Es por ello por lo que son los países con mayor grado de industrialización los que mayores emisiones GEI tienen. Para reducir las emisiones sin afectar al PIB es necesario, entre otras cuestiones, desarrollar tecnologías industriales limpias, sustituir el consumo de energías fósiles por renovables y modificar los hábitos de consumo de los ciudadanos. Este es un reto no sólo para los gobiernos, sino también para empresas y ciudadanos. La Agenda 21 de las Naciones unidas establece el marco de actuación para hacer frente a los retos del nuevo siglo mediante la integración del desarrollo con el medioambiente.
En coherencia con lo anterior, Abeinsa junto al resto de Abengoa, implantó en 2008 un sistema completo de medición de emisiones de GEI mediante una norma interna, homologable a estándares internacionales, y auditada por una entidad externa independiente.
El objetivo de este inventario es tener un conocimiento exhaustivo de las emisiones de GEI, directas e indirectas, de cada una de las actividades de la compañía para evaluar su situación, e identificar opciones de mejora.
El alcance de la norma incluye:
Durante 2010, Abeinsa ha llevado a cabo, como ya hiciera en los dos últimos ejercicios, una contabilidad anual de emisiones que ha sido sometida a un proceso de verificación externa por un tercero independiente, la firma PricewaterhouseCoopers.